Caminar por la Royal Mile de Edimburgo es como adentrarse en un museo al aire libre. Esta calle adoquinada, que se extiende desde el histórico Castillo de Edimburgo hasta el majestuoso Palacio de Holyroodhouse, es una de las más emblemáticas de Escocia. Pero mientras muchos visitantes se sienten atraídos por los monumentos imponentes y las tiendas animadas, algunas de las historias más fascinantes de la ciudad se esconden a simple vista, en los estrechos y antiguos callejones conocidos como closes.
Estos closes de la Royal Mile son mucho más que simples pasajes; son vestigios del Edimburgo medieval, que aún conservan ecos de siglos de vida cotidiana, dramas y una belleza silenciosa. Algunos están muy bien conservados, otros deliciosamente olvidados, pero todos ofrecen una mirada a un lado de la ciudad que pasa desapercibido si no sabes dónde buscar.
Aquí tienes los 4 closes más bonitos de la Royal Mile, donde la historia, la arquitectura y la atmósfera se combinan de forma inolvidable.




1. Bakehouse Close – Un Viaje al Pasado
📍 Ubicación: Canongate (cerca del Museo de Edimburgo)
🎯 Ideal para: Amantes de la historia y fans de Outlander
Escondido cerca del final de la Royal Mile, Bakehouse Close es uno de los closes del siglo XVI mejor conservados de Edimburgo. Sus altos muros de piedra, edificios con entramado de madera y su atmósfera tranquila crean un escenario que parece detenido en el tiempo.
No es de extrañar que este close fuera elegido como locación para la serie Outlander; los fans lo reconocerán como la fachada de la imprenta de Jamie Fraser. Pero incluso si no sigues los pasos de Claire y Jamie, el encanto de este lugar es innegable. Hay algo profundamente evocador en estar en un lugar donde la gente realmente vivió, trabajó y enfrentó los desafíos de la vida en la antigua ciudad.
Muchos transeúntes pasan de largo sin notar su entrada discreta, pero quienes se adentran encuentran un rincón bellamente conservado del Edimburgo medieval que recompensa a los curiosos.
2. White Horse Close – Encanto de Cuento e Historia
📍 Ubicación: Cerca del final de la Royal Mile, en Canongate
🎯 Ideal para: Fotógrafos y amantes de los rincones ocultos
Si buscas un close que parezca sacado de un cuento de hadas, White Horse Close es el indicado. Con sus edificios encalados, tejados de tejas rojas y su pintoresco patio central, este oasis escondido es inesperadamente encantador. También es un lugar lleno de leyendas.
Se dice que el close lleva el nombre del caballo blanco de María Estuardo, que habría estado estabulado aquí en el siglo XVI. Sea cierto o no, el lugar ha estado vinculado históricamente a posadas y viajes. De hecho, fue punto de partida de los carruajes hacia Londres.
Hoy en día, es uno de los closes más fotogénicos y tranquilos de Edimburgo, perfecto para un momento de calma lejos de las multitudes, o para una foto que parezca sacada de otro mundo, aunque esté a solo unos pasos del bullicio de la Royal Mile.
3. James Court – Ecos de la Ilustración
📍 Ubicación: Cerca de la parte alta de la Royal Mile, junto al Castillo
🎯 Ideal para: Aficionados a la arquitectura y a la literatura
Situado cerca del Castillo de Edimburgo, James Court es una joya escondida con un pasado fascinante. Sus fachadas elegantes y su patio abierto contrastan con los closes más oscuros que se encuentran más abajo en la Royal Mile. En su época, fue una dirección codiciada durante la Ilustración Escocesa, y entre sus residentes se encontraba nada menos que el filósofo David Hume.
Aunque parte del lugar fue destruido por un incendio, ha sido cuidadosamente restaurado y sigue siendo uno de los espacios arquitectónicos más impresionantes del casco antiguo. Al estar allí, rodeado de historia, casi se pueden imaginar las conversaciones vibrantes y las ideas revolucionarias que una vez resonaron entre sus muros de piedra.
Para quienes estén interesados en las raíces culturales e intelectuales de Edimburgo, James Court es una parada obligatoria.
4. Dunbar’s Close – Un Jardín Secreto en el Corazón de la Ciudad
📍 Ubicación: Canongate, frente a Canongate Kirk
🎯 Ideal para: Amantes de los jardines y quienes buscan tranquilidad
Probablemente el más inesperado de todos los closes de la Royal Mile, Dunbar’s Close no es solo un pasaje: es una puerta hacia un jardín de estilo del siglo XVII, completamente gratuito y abierto al público.
Al cruzar el discreto pasaje de piedra, se llega a un jardín perfectamente cuidado, con setos recortados, senderos de grava y bancos escondidos. Al entrar, el aire parece cambiar, silenciando el ruido de la ciudad y creando un ambiente perfecto para la reflexión.



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